Acné

Es una enfermedad crónica de la glándula pilosebácea asociada con un aumento en la secreción de grasa.

 

Clínicamente el acné se clasifica de la siguiente forma…

– Acné Comedónico: abundan las  lesiones tipo comedón (abiertos o cerrados) con escasos cambios inflamatorios.

– Acné Pustuloso: presencia de pústulas (lesiones inflamatorias) y comedones.

– Acné Quístico: predominio de lesiones quísticas que dejan cicatriz. Una forma de acné quístico es el acné conglobata, con lesiones inflamatorias multifoliculares quísticas que contienen material purulento, resistentes al tratamiento y que producen cicatrices deformantes.

– Acné fulminante: variante poco frecuente, presente en hombres jóvenes caracterizada por síntomas sistémicos (fiebre, artralgias…)

 

Tratamiento para el Acné:
Deben evitarse el uso de cosméticos grasos, recomendándose productos libre de aceite. Se lavará la piel afecta con agua y jabón neutro o antiséptico. La radiación UV mejora el aspecto de las lesiones de acné, aunque puede haber efecto rebote.No existe evidencia de que las modificaciones dietéticas varíen la gravedad del proceso, por lo que no están indicadas recomendaciones específicas en ese sentido.

Para el acné de predominio comedoniano suelen manejarse preparados queratolíticos y para el pustuloso antibióticos tópicos u orales según la gravedad.

Se tiene que seguir un tratamiento en el que se esté bajo constante supervisión para controlar la segregación de sebo y la formación de nuevas pustulas.

El Sol, uno de los factores que predisponen el CÁNCER.

Según los datos que publicó la organización investigadora Cancer Research UK, los casos de melanoma, el tipo de cáncer de piel más peligroso, aumentaron durante la última década en un 40%.

En la gran mayoría de los casos, la enfermedad estaba ligada a una excesiva y descuidada exposición solar.